¿Qué síntomas presentas?
No ignores las señales de tu cuerpo. Identificar tus síntomas a tiempo puede prevenir complicaciones mayores en tu audición y equilibrio.
Sordera (Leve a Severa)
Pérdida total o parcial de la audición que puede aparecer de forma súbita o progresiva. Afecta la capacidad de comunicación diaria.
Ruidos o Sonidos Constantes
Percepción de ruidos molestos como pitidos, motores o grillos que solo tú escuchas.
Dificultad para Entender
Escuchas que las personas hablan pero no entiendes claramente las palabras, especialmente con ruido.
Sensación de Oído Tapado
Sensación de presión o llenura en el oído, similar a cuando hay agua o cambios de altura.
Molestia a Sonidos
Sensibilidad excesiva a ruidos que otros consideran normales. Puede ser doloroso.
Vértigo Intenso
Sensación de que todo a tu alrededor gira violentamente. Se acompaña de náuseas.
Mareo
Sensación de aturdimiento, flotación o desequilibrio constante.
Inestabilidad al Caminar
Dificultad para mantener el equilibrio o sensación de que te vas a caer al caminar.
Ronquera
Voz áspera, forzada o con cambios de tono que persisten más de dos semanas.
Disminución de la Voz
Cansancio al hablar, voz débil o pérdida de la potencia vocal conforme avanza el día.
Cuerpo Extraño en la Garganta
Sensación de tener algo atorado en la garganta (globus faríngeo) o dolor persistente.
Dificultad para Tragar
Molestia, dolor o atragantamientos frecuentes al ingerir alimentos o líquidos.
Dificultad para Hablar
Problemas para pronunciar palabras o estructurar el habla de forma fluida y clara.